Los programas de pruebas variarán en función de las plataformas y los requisitos exactos del cliente.
Sin embargo, en la mayoría de los casos Araxxe recomienda un enfoque de tres pasos:
Pruebas previas a la implantación: Detecta problemas a tiempo para evitar retrasos en el lanzamiento.
Pruebas paralelas posteriores a la puesta en marcha: Confirma las correcciones aplicadas e identifica los problemas pendientes.
Pruebas en directo: Valida todas las correcciones finales para garantizar la estabilidad del sistema.
La integración de Araxxe como socio en la actualización del sistema ayuda a los operadores a aumentar tanto la eficacia como el alcance de las pruebas durante los cambios del sistema.
La detección temprana de errores de facturación evita la fuga de ingresos, reduce las pérdidas financieras y los daños a la reputación.
Las pruebas automatizadas eficientes pueden minimizar los retrasos del proyecto y evitar sobrecostes.